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5 minutos de desahogo. En el mundo existen personas complacientes, a las que a todo el mundo le dicen que sí sin importar las consecuencias.  Esas personas que se ilusionan de saber que alguien más les está arreglando la vida; de que hay alguien más que está por fin pensando en ellas. Lo que la vida le muestra a esta clase de personas es que no hay personas complacientes para complacerse entre ellas; no hay personas que complazcan a alguien que complace.  Los llantos de mi madre todos los días ya son un ruido más que la calle hace, que un carro emite al pasar o cuando suena una sirena. Es tan normal que a veces ni siquiera me levanta un mínimo sentimiento de desasosiego ni angustia, sino sentimientos de espanto, desesperación y odio por saber qué más habré hecho para indisponerla.  Cuando un complaciente espera encontrar otro complaciente es cuando su alma entristece; porque espera por un momento que alguien le devuelva lo que él hace por los demás.  ...
¿Escribimos un cuento? Qué sensación tan extraña, en donde las lágrimas ya no quieren salir más y en el que el corazón se vuelve cada vez más pequeño.  Y entonces escucho que mi corazón se mueve con diferentes ritmos que salen con un lugar, con un olor, con un sabor, con un recuerdo, con un sueño, con un objeto... Hoy, hace un año y un mes, mi corazón palpitaba a mil revoluciones, no sabía qué hacer, no sabía cómo poder expresar que en menos de 5 días, celebraría el hecho de darles las llaves de mi universo extraño, negro y tenue en el que vivo, a una personita que si entraba en él, podría encontrar a los peores demonios y a la oscuridad más oscura que un universo podría tener.  Pero, ¿quién sería la personita que fuera tan valiente de entrar en ese universo? Tendría que ser una guerrera, tendría que tener miles de armas para combatir la oscuridad, para ser valiente y luchar cada segundo con algo inesperado.  Tendría que ser alguien lleno de luz, que ...

Cuento Cursi

Cae la noche y la amargura invade el corazón de ella, una mujer blanca, de uno con ochenta metros de alto, nariz respingada y cabello oscuro. Lleva consigo una peineta azul que recoge su cabello de medio lado haciéndola parecer de esas señoras de arrugas que se miraban al espejo en medio de un recital de ópera de los años 50. Camina por el balcón mirando la luna llena  acompañada de miles de pequeños puntos brillantes, esperando con ansias alguna que caiga fugazmente para pedir el único deseo que aguarda en su corazón: una sonrisa. Recordaba como hace algunos años esta cosa extraña que hacía sus mejillas convertirse en dos pequeños tumultos de piel al lado de su cara, sus ojos en medias lunas brillantes y sus dientes en esos cuadros perfectamente blancos que muchos admiraban, ahora era algo que sólo lo veía en las revistas. Tan sólo era él quién hace algunos años despertaba en ella desde un leve enrojecimiento en sus mejillas hasta los máximos deseos de pasión que alguien no t...

Demonios

Un demonio interno que me persigue, un demonio interno que carcome el alma cada vez que aparece en la mente y nubla todas las ráfagas de luz.  Un demonio interno que desvanece un coqueteo, una mirada, una sonrisa. Un demonio interno que desaparece momentáneamente cuando estoy con alguien pero que apenas no siente calor, surge de las llamas inmediatamente.  Y es que este demonio se alimenta de detalles, de palabras.. o mejor, de la espera a que lleguen esas palabras.  La mente juega constantemente con él, danzan al mismo ritmo y en ocasiones hacen una gran fiesta llena de acordes, luces de colores y brillantes copas.  Crece. Crece constantemente y se está mostrando últimamente más que en momentos pasados y no es bueno. Es como un hijo que se mantiene dentro de mí, que lo siento, que sé que existe pero que no muchos saben de su existencia. Y que nadie más debería saber.  El olvido, el esperar una palabra de aliento, el esperar una llamada, u...
Cosas que tengo que hacer Comprar una bicicleta Ir a una biblioteca a leer todo el día Aprender de café  Invitar a alguien a tomar café hecho en mi casa  Cambio de look  Vivir en un 13avo piso  Tener un jockey de aire  Tener un perro  Mirar a los ojos  Ir a Orlando  Conocer a alguien en París  Hacer un reencuentro  Dar una serenata  No olvidar sonreír  Comer pescado  Probar nueva comida  Rumbear 3 días seguidos  Desconectarme del mundo  Volver a escribir  Dedicar una canción propia  Declarar amor a alguien del pasado  Aprender Yoga  Mirar el espejo y ver algo agradable en mí  Casarme con alguien que le encante hablar  No dejar perder una amistad  Recobrar una vieja amistad  Ir a Bora-Bora  Aprender a caminar en tacones  Buscarle un trabajo a alguien de la familia  Conocer Italia  Enseñar a bailar a mi futura pareja ...

Perdóname

Perdóname si en verdad te hice daño. Perdóname porque todavía me importan más los demás. perdóname por darte ilusiones a algo que como lo dos sabemos, nunca va a pasar. Perdóname por escucharte, por dejar que hablaras y por hablarte. Perdóname por recordarte cosas que tenías que olvidar. Perdóname por no pensar las cosas y dejar que pasaran. Perdóname por volver a saber de tí. Perdóname por decirte lo que dije. Perdóname por mi cobardía y mi frialdad. Perdóname por quererte y porque nunca te voy a olvidar.

Extraño

Extraño.. extraño hablar con otras personas, extraño su sonrisa, extraño las miradas, extraño los abrazos, extraño buenos chistes, extraño los silencios. extraño sentir las notas como mi propia alma, extraño el dolor en los dedos cuando se ha trabajado con ganas, extraño mis pensamientos, extraño mis sueños. extraño los saludos, extraño la ropa, extraño los olores, extraño los toques de manos. extraño las miradas rayadas, extraño las conversaciones, extraño las indiferencias. extraño la lluvia compartida, extraño el lugar inesperado, extraño el lugar donde no se quiere entrar porque sólo hace recordar más. estoy cansada de extrañar. estoy cansada de esperar. estoy cansada de seguir. estoy cansada de olvidar.